SE ACLARA QUE TODOS LOS DIALOGOS SON DE AUTÉNTICO ACENTO ESPAÑOL.
Estamos en Palacio durante la cena de celebración del cumpleaños de Su Majestad Juan Carlos de Borbón y Parma, Rey de España.
Asisten a dicha cena grandes personalidades de la realeza, la política, la nobleza, etc.
Mediante un llamado, los invitados son invitados a sentarse ante la mesa para cenar.
Allí se encuentran con un lujo exquisito de mantelería, brocatos, floreros de cristal, cubiertos de oro y plata, platos de finísima porcelana, copas de cristal de bakarah.
Deslumbrados por tanto lujo, Sonsoles, la esposa de José Luis Zapatero, le comenta por lo bajo a su marido:
--¡Ay... José Luís!, mira qué cubiertos más monos. De oro puro con brillantes y esmeraldas incrustados. ¡Anda... porfa!, ¡¡cógeme uno de recuerdo!! Yo tengo que tener uno de esos para nuestra casa--
Sudando frío, Zapatero le responde muy bajito:
--Pero... Sonsoles, por favor...--
Pero ella insiste, porfiada:
--¡Ni por favor ni leches! Tú me coges un cubierto ahora mismo--
--Bueno... bueno... no te pongas así--
Hete ahí que el señor Presidente, disimuladamente, coge uno de los dichosos cuchillos y se lo guarda en la chaqueta.
Justo enfrente del matrimonio Zapatero, se encontraban del otro lado Don Mariano Rajoy y señora que le vieron la faena.
Ella, entonces, con un discreto codazo para llamar su atención, le dice dulcemente a su marido:
--Anda... Mariano... cariño... ¡cógeme tú uno a mí--
--Pero... por el amor de Dios, ¿cómo voy a hacer eso?--
--¡Tú también!... Y no me discutas...--
--Bueno... lo que tú digas--
Así que con el mismo disimulo que Zapatero, Rajoy se dispone a tomar el cuchillo pero su mano tonta en la que tiene el tembleque le traiciona, con tan mala suerte que el cuchillo golpea varias veces una copa.
CLIN... CLIN... CLIN... CLIN... CLIN...
Se hace un silencio repentino y todos vuelven la cabeza hacia él, sorprendidos. El pobre está sonrojado sin saber qué hacer, así que se levanta y para salir del paso alza la copa y dice:
--Brindemos por su Majestad el Rey Don Juan Carlos, por que cumpla muchos más. ¡¡¡Felicidades Majestad!!!--
Todos brindan, y Rajoy se sienta aliviado.
--De verdad, Mariano, ¡qué torpe eres! Pero yo no me quedo sin mi cuchillo, así que ya lo puedes ir cogiendo--
--Pero cariño... ya ves que no puedo. ¡Déjalo estar!--
--¡Que no... que no y que no...! Que la Sonsoles tiene su cuchillo y yo también quiero uno--
--¡Ufff!... de verdad... que mira que te pones pesadilla... pero en fin... la verdad es que el cubierto es valioso--
Así que de nuevo se dispone el pobre funcionario a coger el cuchillo, mas nuevamente su mano le traiciona y vuelve a golpear la copa.
CLIN... CLIN... CLIN... CLIN... CLIN...
Una vez más, se hace un silencio sepulcral, por lo que Rajoy tiene que ponerse de nuevo en pie y dice:
--Un brindis por su Majestad la Reina Doña Sofía por ser tan buena anfitriona y estar tan guapa. ¡¡¡Sofía, guapa!!!--
Todos brindan y él se siente de nuevo aliviado.
--¡¡¡Eres un inútil!!!... No eres capaz de coger para mí un miserable cuchillo--
--Pero... es que...--
--¡¡¡Ni es que... ni nada!!!... ¡Quiero mi cuchillo y lo quiero ahora!--
--Pero no puede ser, ya ves que mi temblorosa mano no me lo permite--
--¿Que no te lo permite? Pues ya te lo puede ir permitiendo, porque como no me consigas el cuchillo ahora mismo, te monto el espectáculo aquí delante de todo el mundo--
--Pero... que no seas así...--
--¡Ni así ni nada!... Ya me lo puedes ir cogiendo. Y no metas la pata, o suelto delante de todo el mundo que me quiero divorciar de ti--
Así que Mariano, ante la furia de su mujer, decide volver a intentar coger de nuevo el cuchillo, pero...
CLIN... CLIN... CLIN... CLIN... CLIN...
Silencio total, sudores fríos recorren la frente del buen hombre. Se pone en pie y viendo la cara de furia de su mujer dice:
--Permítanme que les haga un truco de magia. ¿Ven este cuchillo que tengo en mi mano? Pues lo voy a hacer desaparecer...--
Y sigue diciendo, ante la mirada expectante de todos los invitados:
--Lo introduzco en mi chaqueta, doy unos pases mágicos...
FLUS... FLIS.. FLAS... y...
¡Zapatero, mírate la chaqueta!
No Response to "LOS PPS DE TODOS Diálogos picantes en la cena de cumpleaños del Rey de España (en todos lados se cuecen habas)"
Publicar un comentario